ESCRIBIR PARA NO OLVIDAR

Escribir es la única manera que conozco para rescatar recuerdos del olvido, momentos e instantes que fueron eternos al menos mientras los vivimos. Pero las contradicciones afloran también aquí: ¿Es lícito atesorar esos momentos que sólo nos pertenecen a medias? Quizá por eso olvido nombres, lugares e incluso el argumento de la historia, y me quedo con ese algo que me transmitieron… aunque no siempre es eso posible. La memoria es una joven caprichosa que sólo guarda lo importante para ella, el resto lo envuelve con papel de niebla y lo regala al olvido.