Lo olvidé como se olvidan... los sueños con los años, lo maté como se matan... amores destruidos, lo sequé como se secan mil besos en los labios... lo amé como tan sólo...se ama una vez en la vida. Contemplé como miran las estrellas y la luna, sus gigantes ojos negros sé cuelgan en los míos son cómplices del crimen de que lo ame con locura. Mis besos llovían en sus poros desvaríos. Le di tan sólo todo y un nada... Rasguño de infinitos, un jardín de sueños que quizá ya no visita, un por siempre que no muere y que en los ojos llevo escrito, un puñado de momentos y un millón de atardeceres. Recuerdo en el respiro, el segundo, el firmamento, lo revivo en el espejo hablándome al oído, lo imagino entre mis sábanas cuando su olor encuentro, un beso del pasado de un puñal llamado olvido.