Te vi venir - sin bandera.


Nadie puede adivinar que nos depara el nuevo día,
si vamos y volvemos o si en un recodo del camino
perdidos para siempre nos quedamos.

Nadie sabe si ese beso que ligero lanzamos al viento
podremos volver a recogerlo y depositarlo con amor
en esos labios sedientos.

Nadie sabe si las caricias que nuestras manos delicadamente
otorgaron volverán a repetirse en un futuro cercano.