NO ME DEJES NUNCA


A menudo me preguntó a quién llamaré cuando tu no estés, quién se preocupará por mi como lo haces tú, quién será mi refugio en medio de la tormenta, quién como tu estará siempre ahí, pase lo que pase…

Duele imaginar que llegará un momento en el que tú no estés, y una parte de mi se habrá ido para siempre contigo. Y yo me quedaré un poco más a solas…

A veces, cuando mi mirada se cruza con algún andar lento y cansado, no puedo dejar de pensar si habrá alguien que les devuelva en forma de cariño sus desvelos y sus sacrificios o, si por el contrario, se sentirán como trastos viejos amontonados en algún rincón…

Y es esos momentos en los que el corazón se encoje y la congoja araña la garganta es cuando pienso que ojalá duren estos instantes toda la eternidad....

¿Recuerdas?

Hubo un tiempo en el que no podíamos imaginar el tiempo sin colores. Amarillentos, cobrizos, blanquecimos, grises azulados, verdosos, dorados,.. Unos parecían sucederse a otros, a veces se mezclaban y teñían nuestras palabras…


Sólo al final, o en este punto y seguido, uno se da cuenta de que sólo tenemos dos pegotes de color, blanco y negro, en nuestra paleta de pintor… y uno está, de nuevo sólo, frente a un lienzo por manchar…