No, no es cansancio



No, no es cansancio...Es una cantidad de desilusión
Que se me entraña en la especie del pensar,
Es un domingo al revés del sentimiento,
una vacación pasada en el abismo. No, cansancio no es...


Es que yo esté existiendo. Y también el mundo, Con todo lo que contiene,
Con todo lo que en él se desdobla. Y que es por fin lo mismo variado en copias iguales.
No. Cansancio, ¿por qué? Es una sensación abstracta


De la vida concreta - algo así como un grito por dar,
algo así como una angustia por sufrir,
por sufrir completamente o por sufrir como...
Eso mismo: como...¿Como qué?

Si lo supiera, no habría en mí este falso cansancio.
(Ay ciegos que cantáis en la calle, ¡qué formidable realejo
es la guitarra de uno, la bandurria de otro y la voz de ella!)
Porque oigo, veo. Lo confieso: es cansancio.