Otra vez te vuelvo a ver, Baena


Otra vez te vuelvo a ver, Baena… Ciudad de mi infancia pavorosamente perdida... Ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí...

¿Yo? ¿Pero soy yo el mismo que aquí viví, y aquí volví,

Y aquí torné a volver, y a volver,
Y aquí de nuevo torné a volver?
¿O somos todos los Yo que estuve aquí o estuvieron,
Una serie de cuentas -seres ligados por un hilo- memoria,
Una serie de sueños de mí de alguien de fuera de mí? Otra vez te vuelvo a ver, pueblo mio.
Con el corazón más lejano, el alma menos mía.

Otra vez te vuelvo a ver –Al-medina al amanecer-
Transeúnte inútil de ti y de mí,
Extranjero aquí como en todas partes,
Casual en la vida como en el alma,
Fantasma errando en calles de recuerdos.
Al ruido de los ratones y las tablas que crujen
En el castillo maldito de tener que vivir...

Otra vez te vuelvo a ver, Baena al atardecer-
Sombra que pasa a través de sombras y luces.
Un momento a una luz fúnebre desconocida,
Y entra la noche, un rastro de recuerdos se pierden,
En la sombra de tus rincones...

Otra vez te vuelvo a ver, plaza Vieja al anochecer-
Pero, ay, ¡a mí no me veo paseando!
Se quebró el espejo mágico en que me veía idéntico,
Y en cada fragmento fatídico veo sólo un pedazo de mí

¡Un pedazo de ti y de mí!...