A veces, como ahora que intento ordenar las ideas y las sensaciones que he ido recopilando como si fuesen cuentas de un mismo collar, me cuestiono si dentro de un tiempo, cuando la novedad deje de serlo y esta aventura pase a ser un juguete viejo olvidado en algún rincón de la memoria, habrá supervivientes. Y es que uno tristemente descubre que, con el paso del tiempo las veredas que no se transitan acaban llenándose de hierba y es difícil encontrar aquel viejo sendero que llevaba de una puerta a otra. Yo diría algo más aún. El silencio son puntos aparte en la vida. Y cuando uno pasa pagina, no siempre uno sabe como continuar aquella conversación que un día brotaba sola y después hay que arrancarla a la fuerza.