Dos miradas que se cruzan, dos corazones que laten
y en un abrazo se funden aunque no puedan juntarse.
Tú me miras, yo te miro, son dos miradas fugaces
Tú me miras, yo te miro, son dos miradas fugaces
que se dicen… yo te quiero en esos breves instantes.
Los que amparan el alma, los que enjugan el llanto,
los que guardan el canto de un corazón sufriente
Nuestras almas son gemelas y en un mismo amor se debaten,
muriendo cuando están lejos pues no dejan de añorarse.
Tú me quieres… yo lo sé, que yo te quiero tú lo sabes,
Tú me quieres… yo lo sé, que yo te quiero tú lo sabes,
lo supimos sin necesitar que ninguno de los dos hablase.
Es un amor puro y limpio que igual que los manantiales
Es un amor puro y limpio que igual que los manantiales
de nuestros dos corazones esta brotando a raudales.
Los dos sin podernos ver somos dos barcos a la deriva,
los dos navegando sin rumbo sin poder alcanzar la orilla.
Mas si se ven nuestros ojos mil estrellas en ellos brillan,
Mas si se ven nuestros ojos mil estrellas en ellos brillan,
y el cielo, la tierra, y el mar, todo es una maravilla.
Sueños, sueños guardados en vigilia total, cautelosa.
Pues son tan solo eso, eternos, simples sueños.
El mío está en mis manos, acurrucado, expectante,
tierno, guardado con recelo... deseoso de lanzarse,
Tal vez corporizarse y dejar de ser eso...tan solo
y nada menos que un hermoso sueño. El nunca realizable,
el del amor perfecto...Ya no me pertenece,
al volcarlo en palabras se escurrió entre mis dedos,
No pude atraparlos...pues eran solo sueños.