Prosigo con mi paseo mañanero y el sol ya esta saliendo, subo por detrás del antiguo cuartel dejando atrás la plaza del Coso, que tanta historia ha generado, creo que hay suficientes libros y relatos en torno a ella, yo como no soy historiador podría equivocarme al recordar algunos hechos acaecidos en esta Plaza a sufrido a lo largo de la historia y contados por nuestros Padres o Abuelos, en ella.
Por ello yo prefiero ser el Juglar de mis propios recuerdos. Quiero recordar e imaginar esos momentos, esas personas que tuvieron que pensar en el destino, en lo que dejaban en lo que no solucionaban, en la muerte que llegaba dejando todos los flecos de la vida inarreglados.
“Cuando recordamos nuestras vidas pasadas, añoramos los momentos bonitos, pero es inevitable, que a nuestra mente llegue algo hiriente de esa experiencia vivida de ese destino agotado en el tiempo de la esperanza.
Ese miedo por lo vivido, ese fantasma por lo mal realizado que nos persigue como un lastre y nos golpea de vez en cuando y nos atormenta con sus flecos inarreglados. Suelo pedir para arreglarlos de forma que no traumatice y a la vez pienso que estos recuerdos y situaciones hay personas que se escapan, pienso que el destino, tiene multitud de formas para pagar los errores o tal vez son perdonados por el brazo del destino.
Si es así me apenaría o tal vez asumiríamos nuestro destino”.
Yo siempre me he limitado a jugar en su plaza, en sus jardines y fuentes (cuando los tenia).
Si mi opinión contara, diría que se han destruido parte de mis raíces, de mis recuerdos y andanzas y creo que a parte de nuestra historia se le ha amputado un miembro. No se si ha sido beneficioso, eso la propia historia lo narrará y ninguno de los que vivimos esa época estará aquí para contarlo, les tocara a otros que han de venir para narrarlo.
Llego a las murallas del castillo donde comienza la c/ Tela, me dirijo a la Iglesia de Santa Marina y antigua Maternidad donde nacieron mis tres hijos. Este lugar me llena de tantos recuerdos que es inevitable sujetar el proyector de mi mente, parece que se ha vuelto loco y salen imágenes sin parar, yo trato de acoplarlas, de identificarlas en el puzle del tiempo, de buscarle un significado en los episodios de mi vida de colocarlos en el orden cronológico de mi historia.
Las Monjas de la Caridad, que frase mas bien escogida para definir lo que esta congregación ha significado para Baena que aún en nuestros días perdura su misión en el Divino Maestro con los ancianos.
Colegio de la Milagrosa. Sor Ángela, esa monja que a tantos jóvenes de mi época nos enseño, Mecanografía y contabilidad. Obras de teatro en la escuela, mes de las flores, Semana Santa, Jesús de la Humildad, Prendimiento en la calle. Día de la Virgen del Carmen, La Inmaculada. Un interminable álbum de imágenes y de recuerdos sin cronología todos ellos vividos a lo largo de una infancia de luces y sombras, de unas costumbres religiosas que hoy se podrían considerar excesivas, pero en la época que fueron vividas, había que ser y aparentar. Se estaba mas en el que dirán que en los verdaderos sentimientos.
Como ya he dicho, mis tres hijos nacieron en este lugar, para mí un rinconcito entrañable de mi pueblo al que le tengo mucho cariño y respeto por los recuerdos y las situaciones vividas en él.
Cuantas veces he recorrido sus pasillos y contado las baldosas sueltas que hay en ellos, esperando escuchar su llanto cuando venían al mundo asomado a la sala del quirófano o viendo a la partera corriendo de un lado para otro. Un lugar tan tranquilo y tan familiar que no se podría comparar con el bullicio de un hospital. Cuantas veces me he asomado al oratorio de su capilla para pedirle a la Virgen que todo viniese bien, cuantas promesas realizadas, que asta el nombre de mi hija Inmaculada se lo puse en agradecimiento a la Virgen. El edificio creo que es un emblema para las mujeres de Baena, por ser un colegio femenino y a la vez maternidad de una gran parte de la población. Hoy hay que reconocer el gran merito que al continuar con la enseñanza en sus aulas se le esta dando al edificio y al barrio en si.

