Hoy la poesía se ha anclado en un rinconcito de mi corazón y me ha dicho que no quiere salir de el, he intentado convencerla, mas su mirada me decía lo que no han sido nunca capaz de decirme las palabras.
Siempre he sido un ser solitario, una de esas personas que miran el mundo a través de un libro, y no saben otra manera de expresarse que la de dibujar frases al son de la melodía que marque su estado de animo. Siempre me he sentido seguro cuando la soledad invadía mi territorio y mis lágrimas mas sinceras se perdían al final de la mejilla sin que nadie las viera, nunca me ha gustado parecer débil, pero lo soy.
no me importa reconocer que afiladas agujas se clavaron dentro de mí. Nunca he pedido ayuda, para no dar pena, igual ese es mi error. El querer estar solo con mis problemas.
Igual por eso escribí mi primera poesía, porque el papel no veía mis lágrimas.
El amor, la amistad, la vida, la muerte, cuatro palabras que siempre han ido unidas a mí. El amor, que difícil es el amor, mis primeros versos de enamorado, dicen que un escritor siempre tiene una musa en la que fijarse. Yo tuve algunos devaneos, musas que al final resultaron ser obsesiones pues no era amor lo que sentía, pero todo llega y me llegó el amor, y ahora si tengo mi musa.
La amistad, traicionera amistad, interesada amistad, falsa amistad, que fácil resulta decir amigo y que difícil es demostrarlo, pero al fin y al cabo soy afortunado, tengo pocos pero selectos amigos.
La Vida, a ti solo me queda darte las gracias, ya te escribo cada día en algún poema en alguna frase agradecida. Invito a todos los que siguen las palabras de este loco, se pasen y le echen un vistazo, gracias vida, gracias por dejarme VIVIR.
Muerte, me has quitado tanto, me has echo tanto daño, te has llevado a seres que para mi eran, pilares de mi vida, pero supongo que todos pasaremos por ti, todos estamos de paso.
Con estas memorias sacadas del baúl de mis recuerdos de ese rinconcito en el que soñar no cuesta dinero, en el que podré caminar entre líneas y expresar lo que mi corazón cuenta, pensar lo que mi mente permita observar un resquicio de luz, una mirada al pasado, al presente y tal vez a un futuro aún por descubrir, un rincón de sentimientos sinceros, de pensamientos desbordados de sueños bañados en tinta.
